Frank Whittle

Si hay un piloto que merece figurar en nuestra sección como un héroe de la aviación, ése es sin duda Frank Whittle, el padre del motor a reacción, tal y cómo lo conocemos hoy en día.

Whittle con su invención,que llamó «Termoreactor».

Frank Whittle nació en Coventry, Reino Unido, un 1 de Junio de 1907. Gracias a su padre, ingeniero e inventor, desarrollo un gran interés por la ciencia y la tecnología, las turbinas…y la aviación.

Y decidido a convertirse en piloto, aplicó a los 15 años para unirse a la Fuerza Aérea Británica («R.A.F.»), pasando los exámenes con excelentes calificaciones.

Pero para su disgusto, no superó las pruebas físicas al ser excesivamente bajo y enjuto…

Lejos de conformarse, inició un completo programa de entrenamiento para mejorar esas carencias, y se presentó de nuevo seis meses después…para volver a ser rechazado.

Pero Whittle no era de los que se daban por vencido con facilidad, y aplicó de nuevo en la RAF con un nombre falso, superando en esta ocasión las pruebas físicas, siendo admitido como aprendiz de mecánico.

Sus habilidades en el diseño y fabricación de maquetas de aviones, así como en matemáticas, atrajeron la atención de sus superiores, quienes lo recomendaron para ser oficial de la RAF, lo cual permitía a Whittle cumplir su sueño:  pilotar un avión…

Destacando en su entrenamiento, consiguió volar por primera vez sólo con apenas 13 horas y media, destacando como un gran piloto, aunque excesivamente propenso a las acrobacias y pasadas bajas…

Para graduarse como oficial, Whittle debía escribir una tesis, y el tema que eligió fué el vuelo a grandes altitudes y alta velocidad, con velocidades superiores a los 800 km/h (estamos hablando de 1928), y para ello proponía en su tesis el uso de un motorreactor; un motor de pistón con hélice comprimiría el aire que sería quemado en una cámara de combustión con combustible, y expulsado a través de un cono de salida en la cola…

Whittle había desarrollado el concepto del turbohélice con una primitiva postcombustión, demostrando que a gran altitud, por la pérdida de densidad del aire, era necesario comprimir el aire para mantener el rendimiento de los motores…

Si bien se graduó con 21 años con mención especial y por su magnífica tesis, también fué amonestado en más de una ocasión por volar de forma temeraria…

Tras graduarse como Oficial, continuó con sus estudios que había postulado en su tesis, llegando a la conclusión de que el motor de pistón era excesivamente pesado y complejo para generar el aire a comprimir en la cámara de combustión, por lo que decidió aplicar el principio de los compresores mecánicos, utilizando parte del aire de los gases de escape (principio de los turbo) para mover un compresor para el aire de admisión al motor…

En 1929 Whittle expuso su proyecto al Ministerio del Aire, pero éste lo rechazo al considerarlo «poco práctico», por lo que Whittle decidió patentar el proyecto en 1930, a la espera de que fuera de interés por parte de alguna compañía de aviación, para poder venderlo…

Los años pasaron, y Whittle continuó su carrera profesional en la RAF, y en 1935, la patente de Whittle caducó al no poder pagarla, y negarse la RAF a hacerlo…

Pero curiosamente, ese mismo año consiguió atraer la atención de un grupo de inversores, quienes convencieron al Ministerio del Aire para que se involucrara en el proyecto, formándose la compañía «Power Jets Ltd», en la que oficialmente empezó el verdadero desarrollo de la turbina en 1936…

Mientras, en Alemania, los ingenieros Wagner y Von Ohain trabajaban para dotar a las empresas «Junkers» y «Heinkel» respectivamente, del primer motor a reacción (no olvidemos que la patente de Whittle expiró en 1935).

Con los fondos muy limitados, empezaron a trabajar en el motor de turbina, en ocasiones probándolo a máxima potencia en una habitación, con Whittle y su equipo a escasos metros del motor en funcionamiento, con la simple protección de unas gafas y unos cascos para los oídos…

Si bien las dificultades económicas estuvieron a punto de acabar con el proyecto, en 1939 el Ministerio del Aire vió en el motor de Whittle un potencial de futuro importantísimo, por lo que accedió a continuar financiando el proyecto, aunque el stress que sufrió Whittle le provocó serios problemas de salud, además de varias crisis nerviosas…

En Enero de 1940, el Ministerio del Aire firmó un contrato con «Gloster Aircraft Company» para probar la efectividad del diseño de Whittle, quien estuvo trabajando con el motor para adaptarlo al avión «Gloster E28/39», que realizó su primer vuelo el 15 de Mayo de 1941, volando durante 17 minutos a velocidades superiores a cualquier caza de pistón y hélice británico en servicio…

El proyecto tomó nuevo impulso al unirse a él  la famosa compañía de motores «Rolls Royce», y en Junio de 1943, el nuevo caza «Gloster Meteor» realizó su primer vuelo…

Whittle ofreció al gobierno británico la nacionalización de todos los diseños y empresas dedicadas a la investigación y fabricación de turbinas, para proteger el trabajo de investigación y la inversión de Whittle y su equipo, pero el gobierno sólo acepto nacionalizar la empresa de Whittle,»Power Jets»,  por una cantidad irrisoria, en 1944, lo que provocó una nueva crisis nerviosa a Whittle, que le llevó a estar hospitalizado durante 6 meses…

 

Gloster Meteor, el primer caza a reacción británico.

En Enero de 1946 dimitió como presidente de la compañía «Power Jets», siendo secundado meses después por 16 ingenieros de la compañía…

Tras abandonar la compañía, se retiró del servicio activo de la RAF con el rango de Comodoro, siendo contratado por la desaparecida «B.O.A.C.» en 1948, período en el que escribió su biografía…

Tras abandonar la «B.O.A.C.», trabajó para la «Shell» durante varios años, desarrollando un tipo de taladradora revolucionaria…

En 1976 se establece en Estados Unidos, trabajando como ingeniero aeronáutico en la Academia Naval en Maryland, donde falleció a causa de un cáncer de pulmón en 1996.

Sin duda, Whittle fué un hombre adelantado a su tiempo, y el motor de turbina como tal no lo conoceríamos de no ser por el talento y valor de Whittle y su equipo, pioneros de una tecnología que revolucionó para siempre la aviación…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Autor: Julio Zavala

Piloto, apasionado de la aviación, emprendedor y gerente de "Fly & Fun".

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