Un avión, un nombre y un logo…

Tras haber tomado la decisión más importante en la creación de la escuela, como era la adquisición del avión (tras acordar precio y condiciones), hice una paga y señal al vendedor en Julio, y preparamos el contrato de compraventa, que se firmaría en Frankfurt (tenía que viajar allí igualmente, para recoger el avión), en el Consulado Español de la ciudad (lo cual tenía todos los efectos legales), a finales de Agosto.

Mientras, seguía trabajando en la creación de «Fly & Fun»; una tarea ingente, pues era, en primer lugar, crear una empresa (una sociedad limitada unipersonal) desde cero, y después, crear una escuela de vuelo y club de vuelo; manuales, material didáctico, página web, logo, contratar el mantenimiento, instalaciones, etc…

Una tarea que me mantuvo ocupado gran parte (por no decir la totalidad), de 2010, y que exigió de mí mucha disciplina, organización y coordinación, para ir cumpliendo con los tiempos que me había marcado…

Tuve que hablar con AENA, pues tenía previsto que tanto la escuela como el avión, estuvieran basados en el aeropuerto de Cuatro Vientos; la única alternativa posible, en la Comunidad de Madrid, era el aeródromo de Casarrubios, pero lo descarté, tanto por distancia desde Madrid, como por las instalaciones necesarias para la actividad (conocía bien Casarrubios, pues cuando estaba de instructor en la otra escuela, pasaba mucho tiempo allí, ya que el taller de mantenimiento estaba en ese aeródromo).

Por lo que contraté con AENA una oficina y un aula, en el edificio de servicios del aeropuerto, y una reserva de plaza de aparcamiento del avión (sí, en esa época había que solicitar slot de aparcamiento…), con intención de iniciar la actividad de la escuela en Octubre, o a más tardar, en Noviembre…

Edificio de servicios del Aeropuerto de Cuatro Vientos, nuestro hogar aeronáutico (en tierra)…

Seguramente os preguntaréis porqué decidí que se llamara «Fly & Fun»…

Sabía que en Estados Unidos, desde hace muchos años, había un festival aéreo, llamado «Sun n Fun», y siempre me pareció un nombre muy original; corto, sencillo y pegadizo…

Así que, teniendo en mente que mi escuela era de vuelo, y de formación de pilotos, consideré que el nombre, además del logo, debían contener la esencia de la escuela y club de vuelo; actividad de vuelo, segura pero por supuesto, divertida, con un imprescindible componente lúdico…

Desde este punto debo introducir a una persona fundamental en la creación, desarrollo y crecimiento de «Fly & Fun», pues estoy convencido que sin su ayuda, su enfoque y compenetración conmigo, a la hora de entender la filosofía de la escuela, el proyecto no hubiera sido el mismo.

Con Juan Antonio, al que conocí en Junio de ese año a través de un foro, donde preguntaba por escuelas de vuelo, pues deseaba hacer el curso de PPL, dimos forma al logo, la página web y el diseño único de «Fly & Fun»; una pieza clave e imprescindible en la creación del proyecto, y después, como artífice en el desarrollo de la escuela, especialmente en el área informática y diseño…

Uno de los primeros diseños de nuestro logo.

Apasionado (por no decir aerotrastornado) como yo de la aviación, Juan Antonio fué el creador de la página web; sin duda, un trabajo ingente, especialmente en la parte de reservas de la página; además, aportó muchas y muy buenas ideas para el logo.

Además, tuve la suerte de tener a Juan Antonio como mi primer alumno del curso PPL, que, con sus constructivas aportaciones, me ayudó a pulir algunas áreas que eran mejorables (que en ese momento, eran muchas).

Al igual que el nombre, el logo tenía que contener la esencia de la escuela y club de vuelo (vuelo, diversión y la característica tecla del «Garmin G1000»), y juntos creamos un logo, que si bien ha evolucionado desde su génesis, es un logo del que me siento profundamente orgulloso, pues plasma a la perfección mi idea original del mismo, además de las fundamentales aportaciones de Juan Antonio.

Tras varios diseños y pruebas, finalmente el logo quedó perfectamente definido; más estilizado, más elegante, pero sin perder ese estilo único y personal; desde su creación, ha sufrido algún cambio hasta la fecha, básicamente una actualización, pero su esencia sigue presente desde el primer día…

Nuestro logo definitivo. Una preciosidad de la que me siento muy orgulloso.

Un aspecto fundamental de todo el proceso era la matriculación del avión, pues en aquella época, si un avión iba a ser utilizado para enseñanza en España, debía ser matrículado con registro español, según la normativa EASA (Agencia Europea de Seguridad Aeronáutica), lo que suponía perder su antigua matrícula alemana y certificado de aeronavegabilidad alemán, debiendo emitirse un nuevo certificado de aeronavegabilidad español y nueva matrícula.

Un proceso, en la teoría sencillo y rápido al venir el avión de un país EASA, según me dijeron «expertos» en la materia, proceso que después se reveló clave para poder iniciar nuestras operaciones…

Así transcurrió el verano, intentando avanzar lo máximo posible en todas las áreas de este complejo proceso (aunque sabía que era imposible que todo estuviera listo al iniciar operaciones), y a la espera de acudir de nuevo Frankfurt, a finales de Agosto, a recoger esa fantástica Cessna, que me estaba esperando para emprender juntos la aventura de nuestra vida…

Autor: Julio Zavala

Piloto, apasionado de la aviación, emprendedor y gerente de "Fly & Fun".

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